La responsabilidad del
Estado para fomentar el reciclaje
Introducción
El reciclaje es una acción necesaria para poder cuidar el planeta, esto ayudara a conservarlo y por ende también ayudara que el material reciclado se pueda utilizar para la fabricación de nuevos productos. Para todo esto cabe aclarar que hay personas que están en el primer escalón de la cadena de reciclaje. Estas personas son quienes distinguen los residuos que se pueden reusar y los que ya no servirían definitivamente.
Desarrollo
El
mundo enfrenta una carrera contra el tiempo en materia ambiental. Teniendo en
cuenta que 2030 es el año límite para frenar los efectos del cambio climático,
los organismos dedicados a la protección del ecosistema han instado a los
gobiernos de todo el mundo para adoptar medidas. En la actualidad, el reciclaje
es una de las alternativas de mayor acogida.
Según
reportes de ONU Hábitat, más de 200 ciudades han aumentado sus tasas de
reciclaje de 40% a 80% a través de tácticas como la integración de
recicladores. Dicha acción supone el ahorro de dos millones de árboles por año,
e impacta de manera directa a nueve millones de personas. No obstante, el mayor
progreso se visibiliza en seis países europeos que han alcanzado niveles de
reciclaje que superan 50% del total de sus desechos anuales, a saber: Suiza,
Suecia, Austria, Alemania, Bélgica y los Países Bajos. En el primer caso, el
reciclaje llega prácticamente a 100% gracias a las fuertes sanciones del
Gobierno para quienes no cumplan con esta norma debido a su obligatoriedad. Las
penalidades incluyen multas que superan US$11.000 en los casos más severos.
La
posición de Suiza como pionera contemporánea del reciclaje en el mundo también
tiene que ver con las facilidades y beneficios con las que cuenta esta práctica
dentro del mismo país. Entre ellos se cuenta una minuciosa clasificación de los
contenedores, que permite reciclar 93% de vidrio, 91% de latas y 83% de
botellas plásticas. Además, el país cuenta con incineradores para el material
que no puede ser reciclado desde comienzos de siglo, los cuales generan energía
en alrededor de 250.000 hogares. La gestión de los desechos sólidos atañe a
todos. Garantizar una gestión eficaz y adecuada de los residuos sólidos es
crucial para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, manifestó el
director de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social, Urbano y Rural, y
Resiliencia del Banco Mundial, Ede Ijjasz-Vasquez.
A
Suiza le sigue muy de cerca Suecia, pues su moderno sistema de reciclaje le
permite alcanzar 99% de sus residuos con esta práctica desde 2017. Esto se debe
a una organización minuciosa en su sistema, que ha llevado a colocar estaciones
de basura en cada zona residencial del país, requisito amparado por las leyes
del país. La eficiencia de su sistema ha llevado a que el país también importe
basura, recibiendo toneladas que llegan desde países como Reino Unido, Noruega,
Italia e Irlanda. Esto se debe a sus 32 plantas incineradoras productoras de
energía, muy similares a las que tiene Suiza.
Por
su parte, las naciones que superan 60% en sus tasas de reciclaje son Austria
(63%) y Alemania (62%). Entre las tácticas que han llevado a estos resultados
se encuentran la des estimulación al uso de bolsas plásticas y la educación
ecológica desde temprana edad, además del amplio interés de especialistas y emprendedores
en esta práctica.
En
cuanto a Bélgica (58%) y Países Bajos (51%), sus prometedores cifras también se
deben a su política de reutilización además de reciclaje. Además, aquellos
productos que no clasifican en estas actividades suelen ser convertido en abono
en el caso del primer país. Con respecto a los holandeses, el uso del plástico
reciclado para la construcción de carreteras ha dejado huella.
América
Latina está en deuda con el mundo
Mientras
que los países europeos están a la vanguardia en lo que a reciclaje se refiere,
Latinoamérica es la antítesis de dichas prácticas. De acuerdo con reportes del
Banco Mundial, los países de la región solo reciclan 4,5% de sus desechos,
cifra muy reducida en comparación con el promedio mundial, que alcanza 13,5%.Este
fenómeno también se debe al nivel de generación de basura que tiene un
latinoamericano promedio. Según datos de ONU Hábitat, cada persona en la región
genera un kilo de desechos diario, mientras que la región llega a 541.000 toneladas
diarias, cifra que representa 10% de la basura mundial. Sin embargo, para el
coordinador regional para América Latina y el Caribe de ONU Medio Ambiente,
Jordi Pon, "América Latina estaría por debajo de otros países de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) que tienen
una tasa más alta, y está por encima de otras regiones, como por ejemplo
África".
El
panorama no mejora para 2050
De
acuerdo con la ONU, la situación en América Latina no sufrirá muchos cambios
positivos en los siguientes 30 años, sino que por el contrario, el problema se
agravará mucho más. Para 2050, la institución estima que el nivel de desechos
en la región crecerá a 671.000 toneladas de desechos diarias. A su vez, una
tercera parte de los residuos de la región acaba en depósitos que no garantizan
una protección adecuada del medioambiente o la salud.
Reciclaje en tiempos de pandemia
La pandemia del coronavirus ha impactado fuertemente
al reciclaje de residuos sólidos. Para que el sector sobreviva y crezca, se
requiere de creatividad y una revisión de los marcos regulatorios y de incentivos.
En el día del reciclaje es bueno reflexionar sobre el presente y futuro del
sector. Nuestra región (América Latina y el Caribe) nunca se ha caracterizado
por sus elevados niveles de reciclaje. De las casi 230 millones de toneladas de
residuos sólidos que generamos todos los años, esto incluye domiciliarios,
comerciales e institucionales, reciclamos menos del 5%.
Los bajos niveles de reciclaje se explican por
muchos factores: ausencia de servicios de recolección selectiva, baja reciclabilidad
de los envases y empaques, mercados de reciclaje inexistentes o tecnologías de
reciclaje inadecuadas. Existe también un factor fundamental asociado al
comportamiento de los consumidores. Incluso cuando los consumidores tienen
acceso a sistemas de recolección selectiva o puntos verdes, los niveles de
reciclaje continúan siendo bajos. En Estados Unidos, se estima que los
consumidores con acceso a sistemas de reciclaje sólo separan el 40% de los
materiales reciclables. El 60% restante no se separa y termina en el ambiente
o, en el mejor de los casos, en sitios de disposición final. No tenemos datos
para la región, pero podemos imaginar dinámicas similares.
Otro aspecto importante del sector es su alto nivel
de informalidad. La región cuenta con más de 2 millones de recicladores de
base, los cuales aportan más del 50% de material que se recupera. Sólo un 10%
de los recicladores de la región forma parte de una cooperativa u organización.
La gran mayoría lleva adelante su actividad de manera independiente e informal.
Menos del 5% de nuestras ciudades cuenta con programas de reciclaje que
incluyan a los recicladores como parte del sistema de gestión de residuos
reciclables. Es decir, en América latina y el Caribe el reciclaje es informal.
La pandemia asociada al COVID-19 le ha pegado muy
duro al sector. Las medidas de confinamiento y distanciamiento social han
generado una disminución considerable en los niveles de reciclaje. Muchos
gobiernos nacionales y municipales han discontinuado sus programas y prohibido
las actividades de los recicladores de base por no ser considerado como un
servicio esencial. Bajo este marco, las empresas de reciclaje, cuando no se les
prohíbe realizar la actividad, se han quedado sin flujo de materiales y han
tenido que interrumpir su operación.
Conclusión
El no reciclar correctamente da como resultado una fractura en la armonía entre los seres humanos y el medio natural. Los residuos pueden suponer una fuente muy importante de degradación del medio ambiente esto es contaminación atmosférica, contaminación de los suelos, contaminación de las aguas, alteración de los ecosistemas, problemas de salud, etc., razón por la cual se hace necesario clausurar todos aquellos vertederos que no reúnen las condiciones necesarias para depositar los productos residuales de las diferentes actividades socioeconómicas.
Bibliografía
Montes, S. (10 de Enero de
2019). Obtenido de
https://www.larepublica.co/responsabilidad-social/seis-paises-alrededor-del-mundo-reciclan-mas-de-50-de-su-basura-durante-el-ano-2813051
Sturzenegger, G. (18 de
Mayo de 2020). Obtenido de
https://blogs.iadb.org/agua/es/reciclaje-en-tiempos-de-pandemia/
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